Las pruebas médicas a las que se sometió Neymar este lunes no arrojaron resultados inmediatos, y el delantero volvió a ausentarse de los entrenamientos completos de Brasil. La Confederación Brasileña de Fútbol no reveló ningún dato sobre el estado de su pantorrilla derecha, la misma que se lesionó con el Santos el 17 de mayo.
Se esperaba que el delantero de 34 años se reincorporara al trabajo grupal el lunes, pero eso no ocurrió. Mientras sus compañeros entrenaban, Neymar seguía sin poder unirse a ninguna sesión completa, y el silencio médico de la CBF alimentó la incertidumbre sobre su disponibilidad para el partido del viernes ante Haití en Filadelfia.
Brasil ataca sin su figura y el debate crece
La dificultad del equipo en ataque durante el partido ante Marruecos puso el tema sobre la mesa de forma inevitable. Desde las gradas, Neymar fue visto saludando a celebridades en la banda — entre ellos el rapero Travis Scott y el exquarterback Tom Brady, siete veces campeón del Super Bowl — mientras en las tribunas y en redes crecían los pedidos para que entrara al campo.
Ese escenario reavivó el debate que viene circulando en Brasil desde que Carlo Ancelotti lo convocó: si el seleccionador debería haberlo incluido en la lista cuando el jugador llegaba al torneo con una lesión sin resolver. Brasil es pentacampeón del mundo y llega a este Mundial con la expectativa depositada, en buena medida, en un delantero que todavía no ha pisado el campo de entrenamiento en condiciones normales.
Para Neymar, este es su cuarto Mundial. Debutó en la cita máxima en 2014, cuando Brasil fue sede del torneo. Que a sus 34 años llegue con esta nube sobre su pantorrilla derecha convierte cada boletín médico en el dato más esperado del día en el campamento brasileño.
El partido ante Haití el viernes en Filadelfia marcará, de una u otra forma, el estado real de la situación: o Neymar aparece en la convocatoria para ese encuentro, o la incertidumbre se extiende aún más.

