Ni los Ducks de Long Island ni una temporada en Japón bastaron para abrir una puerta de regreso. Trevor Bauer firmó con los Diablos Rojos de la Liga Mexicana de Béisbol, y ese movimiento dice, con más claridad que cualquier comunicado, que las 30 organizaciones de Grandes Ligas no tienen intención de llamarlo.
Bauer tiene 35 años y lleva un par de temporadas acumulando argumentos para convencer a algún equipo de darle otra oportunidad. En 2024 lanzó en México, donde fue nombrado Pitcher of the Year de la Liga Mexicana y formó parte del equipo que ganó la Serie del Rey con los Diablos Rojos. Para él —o al menos para quienes lo defienden— ese rendimiento era
«prueba definitiva de que todavía podía ayudar a una rotación de Grandes Ligas»
Trevor BauerEl problema es que ningún equipo de MLB lo interpretó así. Esta primavera lanzó con los Long Island Ducks, franquicia independiente, y tampoco llegó la oferta. Luego vino Japón en 2025, donde fue el peor lanzador de su liga. Ahora regresa al mismo circuito donde brilló el año pasado.
El patrón es claro: el rendimiento en México en 2024 fue real, pero no fue suficiente señal para ninguna de las 30 organizaciones. Las controversias personales que lo alejaron de las Mayores no desaparecen por un título en la Liga Mexicana ni por una temporada en la Liga Independiente del Atlántico. A los 35 años, con ese historial y una salida fallida en Japón, el margen para revertir esa percepción se ha cerrado en la práctica.
Lo que sí queda claro es que la Liga Mexicana sigue siendo un destino con nivel competitivo real. Seth Beer, cuya última experiencia en Grandes Ligas fue con los D-backs de Arizona en 2022 —cuando bateó .189/.278/.243—, lidera hoy la liga en OPS (suma de porcentaje de embasado y slugging). Bauer y Beer representan trayectorias distintas, pero los dos ilustran lo mismo: jugadores con pasado en el béisbol organizado que encuentran en México un escenario donde seguir compitiendo a buen nivel.
Para Bauer, sin embargo, la pregunta ya no es si puede lanzar bien en la Liga Mexicana. Eso lo demostró. La pregunta era si eso alcanzaba para volver a MLB. La respuesta, después de dos intentos fallidos en circuitos alternativos, parece haberse respondido sola.

