Seis carreras en una sola entrada. Eso fue todo lo que Miami necesitó.
Los Marlins de Miami aplastaron esta noche a los Diamondbacks de Arizona 8-0 en el loanDepot park, con una baja de la cuarta entrada que borró cualquier posibilidad de partido. Dos jonrones, tres sencillos y un pitcheo que no cedió ni una carrera en nueve entradas: el resultado fue tan limpio como contundente. Cuarta victoria consecutiva para un equipo que, con récord de 33-35, empieza a moverse en la dirección correcta.
La historia de la noche la escribieron Kyle Stowers y Owen Caissie en la baja de la cuarta entrada. Caissie abrió el fuego con un jonrón de dos carreras al jardín derecho que puso el marcador 3-0. Unos turnos después, Stowers le dio continuidad con otro vuelacercas al mismo jardín, esta vez con dos corredores en base: Liam Hicks y Otto Lopez cruzaron el plato y el marcador saltó a 7-0 de un golpe. Dos cuadrangulares, seis carreras, un inning. Los Diamondbacks no tuvieron respuesta.
Otto Lopez fue el hilo conductor del ataque. El venezolano terminó 2-de-5 con dos remolcadas y una carrera anotada, y fue él quien abrió el camino antes del estallido: en la baja de la tercera entrada ya había empujado la primera carrera del juego con un sencillo al cuadro que trajo a Liam Hicks desde segunda. Esa misma capacidad de fabricar daño volvió a aparecer en la cuarta, cuando un rodado al jardín central produjo otra impulsada para poner el marcador 4-0. Con promedio de .342 en la temporada, Lopez sigue siendo el bateador más consistente de esta alineación.
Stowers y Caissie completaron noches casi idénticas: cada uno 1-de-3 con jonrón, tres remolcadas y una carrera anotada. El quinto bambinazo de la temporada para Stowers, el sexto para Caissie. No son los nombres que uno esperaría en el centro de una paliza, pero esta noche los dos cumplieron.
En el montículo, Ryan Gusto abrió con solidez: cuatro entradas, apenas tres imparables, ninguna carrera limpia y cuatro ponches. No fue el protagonista de la noche, pero mantuvo el cero en el marcador visitante mientras su ofensiva construía la ventaja. El relevo hizo el resto: Lake Bachar, William Kempner y Cade Gibson se combinaron para cerrar las cinco entradas restantes sin permitir carrera. Kempner, que no cedió hit en sus dos entradas de trabajo, se llevó la victoria y estrena su récord con efectividad de 0.00.
Del otro lado, Ryne Nelson no llegó a ver la quinta entrada. El abridor de Arizona salió del box tras cuatro entradas en las que recibió ocho imparables y siete carreras limpias, suficiente para quedar con récord de 2-5 y efectividad de 5.19. Los Diamondbacks terminaron el partido con apenas seis hits y sin cruzar el plato.
Arizona llega a este resultado con récord de 34-33 y dos derrotas seguidas, a 8.5 juegos de los Dodgers de Los Ángeles en la División Oeste de la Liga Nacional. Miami, en cambio, cierra su mejor racha del año: siete victorias en los últimos diez partidos y cuatro al hilo. Siguen a 12.5 juegos de los Bravos de Atlanta en la División Este de la Liga Nacional, pero la tendencia apunta en la dirección correcta.
Cuatro victorias seguidas no arreglan una temporada, pero sí cambian el estado de ánimo de un equipo. Los Marlins llevan suficiente impulso como para que la segunda mitad del año se vea diferente a la primera.

