Un contrato que redefine el mercado del fútbol americano. Patrick Mahomes y los Kansas City Chiefs llegaron a un acuerdo este miércoles para reestructurar su trato vigente con una extensión de dos años que ata al mariscal de campo con la franquicia hasta la temporada 2033, cuando tendrá 38 años.
El valor de la extensión asciende a $504.75 millones, y con incentivos y escaladores podría superar los $520 millones. El promedio anual queda fijado en $63.1 millones, cifra que derriba la marca que había establecido Dak Prescott —$60 millones por año en su contrato de cuatro temporadas— como la más alta de la liga.
No es la primera vez que Mahomes y los Chiefs reescriben los números del mercado. En 2020, el QB firmó un contrato por 10 años y $450 millones que ya era en ese momento el más oneroso de la historia de la liga. Esta nueva extensión de dos años eleva aún más esa barra y consolida su vínculo con Kansas City por casi otra década.
La firma llega mientras Mahomes se recupera de la rodilla
El acuerdo se cierra en un momento particular: Mahomes está en plena recuperación tras someterse a una cirugía al final de la temporada pasada, consecuencia de un desgarro de ligamentos en la rodilla izquierda sufrido en los últimos minutos de un partido ante los Chargers el pasado diciembre. A pesar de eso, ha estado presente en la totalidad del programa de pretemporada de los Chiefs, señal que el cuerpo técnico y la organización han tomado en cuenta.
El minicamp obligatorio del equipo, que dura tres días, concluye el jueves, con Mahomes ya como el jugador mejor pagado de la historia de la NFL.
La extensión también reordena la jerarquía salarial en la posición, dejando a otros mariscales de campo de élite —Jordan Love, Joe Burrow y Josh Allen— por debajo del nuevo umbral que Mahomes acaba de fijar. La pregunta ahora es cuánto tardan esos contratos en moverse hacia arriba.

